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ERP: clave para la transformación digital de su empresa

  • 31 octubre, 2017

El ERP es la columna vertebral de una empresa por lo que, si hablamos de transformación digital, esta deberá impactar sí o sí sobre este sistema de planificación de recursos.

La transformación digital va asociada, sin duda, a mejorar la experiencia del cliente, pero también, a obtener, analizar y dotar de conocimiento la ingente cantidad de datos que mueven las empresas. Y, si, transformación digital también es movilidad, y cloud y redes sociales. Y, en realidad, es una amalgama de nuevos conceptos, términos y tecnologías que lo que pretenden, en resumidas cuentas, es modificar la forma en la que se hacen las cosas partiendo de un cambio en la lógica y la visión del propio negocio. Por lo tanto, ese cambio deberá iniciarse y deberá impactar, principalmente sobre la propia columna vertebral de la empresa, es decir, sobre el ERP.

Si ahora nos preguntamos ¿qué es un ERP? La respuesta, además de explicar que es un sistema de planificación de recursos empresariales, debería incluir que, permite automatizar todos los procesos internos de cualquier organización. Facturación, estados financieros, gestión de stocks… toda la información que se desprenda de esa gestión irá encaminada a mejorar la toma de decisiones, y, en definitiva, a transformar la organización para poner el foco en optimizar la eficiencia de sus procesos.

Después de tanto hablar de cliente y de poner el foco en su experiencia y en personalizar y en responder con inmediatez, etc. si me preguntas por qué creo que el ERP es estratégico en la digitalización de una pyme, la respuesta la resumo en los siguientes puntos:

Solidez en los procesos core del negocio

Digitalizarse es necesario. Eso las pymes lo tienen claro. Ahora bien, lo primero que hay que hacer para transformarse con solvencia es disponer de una columna vertebral sólida, robusta, que dote de toda la funcionalidad que demanda el negocio. Y funcionalidad que demandará en el futuro al amparo del uso masivo de las nuevas tecnologías asociadas a la transformación digital. Se trata de unas tecnologías que buscan -al igual que los ERP- optimizar los procesos del negocio, poniendo el foco, principalmente, en aquellos que constituyen el corazón del mismo.

La digitalización amplia el objetivo y en su búsqueda por satisfacer las necesidades de un cliente más exigente, conectado e informado que nunca, propone nuevas formas de hacer las cosas. ERP y transformación digital deberán caminar juntos porque en la nueva etapa que afrontan las pymes se deberá poder combinar los sistemas ERP con las tecnologías de la Tercera Plataforma (cloud, Social Analytics, Mobile y Big Data. Para saber más sobre el impacto de estas tecnologías en el conjunto empresarial de todo el mundo,  te recomiendo que eches un vistazo al Informe Becoming Digital Native: Multiplying  Innovation in the DX Economy que publicaba hace unos meses la consultora IDC.

Hay que innovar y diferenciarse

En un mundo en el que hay multitud de propuestas y de oportunidades, es más importante que nunca, apostar por la diferenciación y, por supuesto, por la innovación. En realidad, ambos conceptos van de la mano. Diferenciarse sin innovar en procesos, o en gestión, o en tecnología, es prácticamente imposible. Los sistemas ERP son, en realidad, la piedra angular sobre la que se deberá edificar la Empresa Digital con la mirada puesta en el crecimiento, pero, sobre todo, en la diferenciación y en la innovación. Ahora bien, tener claro qué tecnologías se deben usar, dónde, cuándo y cuándo aplicarse para lograr esos objetivos es lo verdaderamente complicado.

No obstante, el ERP es cada vez más digital. De hecho, el cloud es algo que está empezando a pasar de moda dentro de la percepción de los propios fabricantes de ERP. Y, también de las propias pymes que han asimilado el cambio de “consumo tecnológico” como una evolución. Lo mismo sucede con las tecnologías de movilidad, que, desde el ERP se ven más, como una necesidad de responder a los nuevos requerimientos del mercado. Ahora se habla de omnicanalidad, de hiperconexión, o de análisis de la información y todo, en realidad, responde al afán de mejorar la propuesta de la competencia, de responder antes y mejor y, en definitiva, de poner la innovación al servicio de la diferenciación.

En la era de la información hay que comunicarse

Está claro que, a medida que las empresas van creciendo, también se incrementa el volumen de información que manejan y que hay que gestionar adecuadamente. Ya lo decía antes. Vivimos en la era del conocimiento, un conocimiento que tiene su origen en la cantidad de datos que mueven las empresas.  Las soluciones aisladas, ya no sirven. Ahora se lleva la integración y el compartir información.  En este sentido, un ERP avanzado y moderno, con el apoyo de las tecnologías de última generación o, volviendo al concepto más conocido, de tecnologías de la Tercera Plataforma, hacen que la gestión en las pymes sea mucho más eficiente porque permite el flujo de información (inventarios, facturación, contabilidad, ventas, compras, cobros, pagos, bancos, …) a todos los niveles y áreas de la organización. La circulación interna del dato hace visible a todos y potencia el crecimiento.

Para ser honestos he de decir que el ERP no es, ni mucho menos, el elemento más relevante de la transformación digital. Pero sí, es un punto de partida interesante y, desde luego, es a todas luces, un paso necesario para abordar el proceso de cambio. Además de ser el gestor de los procesos clave del negocio, creo que es un sistema que optimiza la comunicación y la colaboración entre las diferentes áreas de la empresa. De este modo, cualquier persona, ya sea en el departamento comercial, o en almacén o en administración puede obtener una visión completa de la compañía, no solo del entorno que directamente le compete. Y actuar en consecuencia sabiendo qué repercusión tendrá su decisión sobre el resto del conjunto del negocio.

 

Fuente: Blog Datisa