El ERP es la columna vertebral de una empresa por lo que, si hablamos de…

ERP: el soporte para la internacionalización de su pyme
Multiidioma, multidivisa, multiempresa,… estas son cualidades todas ellas, indispensables para las empresas que quieran abordar con éxito la internacionalización de su negocio. Luego, hay más, por supuesto, y su ERP deberá dar respuesta a todas.
No siempre que se habla de multiidioma, multidivisa o multiempresa, se tienen las cosas claras. A veces se mezclan demasiados conceptos que acaban por confundir a la gente. El ERP “Multitodo” que deben utilizar aquellas pymes que deseen internacionalizarse:
Multiidioma
Significa que el ERP deberá garantizar que todo lo que hay en el sistema se puede traducir. Y, esto que parece una evidencia, no lo es tanto, cuando de repente nos encontramos páginas con traducciones literales o con algunas partes en el idioma original y otras en el local. Todo es todo, desde el contenido, (artículos, clientes, pedidos, ofertas, …) hasta el envoltorio de ese contenido, incluyendo formatos, reportes, ayudas e interfaces, ….
Multidivisa
Una funcionalidad que permite trabajar con múltiples divisas, asociando a la moneda principal otras monedas con su tasa de cambio. Es importante que el ERP disponga de esta funcionalidad porque permitirá tener en cuenta -desde el punto de vista financiero- las fluctuaciones que experimenten las monedas (el euro no vale lo mismo hoy, que mañana).
Multiempresa
Para facilitar la administración de las particularidades que afectan a cada parte de la empresa, es decir, si hay una compañía matriz y otra delegación internacional, por ejemplo. Esta funcionalidad es, sin duda, una necesidad básica para todas aquellas organizaciones que manejan diferentes CIFs. Y el ERP deberá permitir la gestión de todos ellos, facilitando la centralización y la integración de la información.
Después, podemos sumar casi todos los “multi” que se nos ocurran multidiario, multialmacén, multidelegación,… casi multi-cualquier cosa, eso sí, teniendo en cuenta principalmente que el objetivo de un ERP es facilitar la gestión y aportar una visión global del negocio. Que debe ser una herramienta facilitadora, integradora y que debe trabajar en pro de la eficiencia de los procesos. Dicho esto, no todos los ERP valen, por mucho que –a priori- ofrezcan de todo. Es importante hacer un análisis previo de las funcionalidades reales que ofrece el sistema y de las aplicaciones, también reales, que la compañía que busca herramientas, hará de ellas. Alinear unas y otras será el primer paso para determinar qué necesitamos para nuestro negocio.